Buenas Lecturas

Version 3

 DICEN LOS ENTENDIDOS QUE SE

APRENDE A ESCRIBIR LEYENDO.

 Sí, leyendo ficción, ensayos, poesía… leyendo historia y por supuesto leyendo a los autores que enseñan a escribir. Estas han sido algunas de mis lecturas favoritas en este proceso de aprender a escribir ficción.

El dólar

 Liliana Lara

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Eloy decía ser el fanático número uno de Ernest Hemingway en toda Venezuela. Ser el admirador es muy distinto a ser experto, solía explicar en el cuarto de profesores, donde nos encerrábamos a fumar en las horas del recreo. Ser admirador es adorar, crear fetiches de cada objeto, leer con la meticulosidad del amante que relee una carta de su pareja, mas no desde la teoría o la academia. Eloy soñaba con visitar los parajes recónditos o exóticos por donde anduvo el gringo mítico, por ejemplo un hotel llamado Ambos Mundos en el centro de La Habana o The Compleat Angler en Las Bahamas, por decir sólo lo más cercano, pues las ganas de perderse en la geografía feroz de aquella África de Francis Macomber sonaban un poco inverosímiles para un profesor de educación media con sueldo mínimo. Solíamos ir a tomar algunas cervezas en un bar de chinos de la Casanova, el Tercer Mundo, que de alguna manera le recordaba a Eloy al Ambos Mundos de La Habana, probablemente sólo en la palabra común de los nombres,  y le hacía, dos o tres tercios de cerveza de por medio, desplegar todo tipo de planes de ahorro para llegar a la suma necesaria para el pasaje a alguna de las dos islas del Caribe donde se encontraban los santuarios hemingweianos. Yo de literatura norteamericana no sabía nada y de Hemingway sólo conocía al iceberg y a Francis Macomber, pero me gustaba escuchar sus historias y teorías.

Una de esas noches en el Tercer Mundo apareció Esther, amiga de unos amigos de nuestros amigos. Llegó a nuestra mesa por esas casualidades diagonales que no suelen ser llamativas, sobre todo si de bares con cerveza barata se trata. Era muy joven y en esa época era estudiante de filosofía o geografía en la Universidad Central, o las dos cosas al mismo tiempo, aunque no estoy seguro de que en una universidad pública se puedan estudiar dos carreras a la vez. En las dos carreras le iba mal, o tal vez sea más lógico decir que le fue mal primero en una y luego en la otra, pues probablemente estudió una primero y otra después. Lo cierto es que luego de dos cervezas ya a nadie le interesó aclarar este punto, a nadie le importó Esther en general, que demás está decir era más bien apagada y deslucida. La recuerdo como una sombra en una esquina, acumulando colillas muertas en un cenicero abarrotado, mientras la mesa palpitaba a gritos y cervezas iban y venían.

Probablemente a la media noche Eloy comenzó a contar de sus ahorros para viajar en el 99 a Cuba o a Las Bahamas a celebrar los 100 años del padre del iceberg literario. Entonces, detrás de la montaña de colillas, ese otro iceberg, cenicienta habló con una voz que le quedaba grande. Para qué ir tan lejos, dijo, si en Cumaná hay un bar en el que se la pasaba Hemingway. ¿También Hemingway?, dijo uno de los amigos que la habían traído al Tercer Mundo, ¡yo pensé que era sólo Manuel Puig!, gritó y todos los amigos que la habían traído y los amigos de los amigos que la habían traído estallaron en risas. No entiendo, dijo Eloy, serio de pronto. Que Manuel Puig también recaló por Cumaná, según dicen los cumaneses, explicó el amigo de la cenicienta. A lo que ella respondió volviendo a su torre de colillas.  Que no entiendo lo de Hemingway, aclaró Eloy y como un príncipe que se queda con la zapatilla de cristal en la mano, ansioso de colocarla en pie indicado, se acercó a Esther y le pidió detalles del asunto. Hablaron toda la noche, pero ya nadie los escuchó.  A eso de las dos de la madrugada se largaron en un taxi….

Lee el cuento completo El dólar de Liliana Lara en logo-suburbano

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Muñoz Molina:  “Los libros en los que he fracasado son los que tenía perfectamente claros”

El escritor de Úbeda reflexiona sobre las ‘interconexiones’ entre ficción y memoria en la creación literaria.

 

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El escritor Antonio Muñoz Molina (Úbeda, 1956) ha buceado este viernes en su experiencia literaria y lectora para arrojar luz sobre las “interconexiones” entre la ficción y la memoria, que según el autor de El jinete polaco se asemejan a las que mantienen el sueño y la vigilia. “La ficción, como el sueño, es un collage”, ha dicho el literato, que ha explicado que ambos mundos se construyen a partir de elementos de la vida real presentados “en un orden extraño y aleatorio”. Desvelando detalles de su proceso creativo, Muñoz Molina ha hecho un recorrido por varios ejemplos de la historia de la literatura en los que confluyen “la neurociencia, la memoria histórica y la creación literaria”, ha explicado en la ponencia Entre memoria y ficción: idas y vueltas, en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander.

Disfruta el artículo completo:  http://cultura.elpais.com/cultura/2016/07/22/actualidad/1469206919_734549.html?id_externo_rsoc=FB_CC

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Cuando tome la decisión de comenzar a escribir ficción después de muchos años de hacerlo para el mundo corporativo, este fue el primer libro que me encontré relacionado con el tema en una Feria del Libro. El universo nuevamente conspirando a mi favor. !Mi primer libro en las técnicas del oficio de escribir historias de ficción! Se lo recomiendo a los que quieran emprender este camino.

Mientras escribo

Stephen King es uno de los mas exitosos escritores contemporáneos y ha vendido mas  de 350 millones de ejemplares de sus libros. También es uno de los escritores mas prolíficos, publicando prácticamente una novela al año. Dos razones de peso para considerarlo un experto en el arte de la narración, sabiduría que decidió compartir a través de su obra: “Mientras Escribo”.  Un paperback  que puedes llevar contigo a donde vayas.

En el Blog de Barnes & Noble podemos encontrarlo resumido en 20 consejos que aparecen a lo largo del libro.  Los comparto con ustedes.

1   Escribe primero para ti y después preocúpate de la audiencia.

2   No uses la voz pasiva. A los escritores tímidos les gusta la voz pasiva igual que a los amantes tímidos les gustan las parejas pasivas.

3   Evita los adverbios. No son buenos amigos del escritor. Son redundantes.

4.  Evita los adverbios especialmente después de la frase “él dijo” o “ella dijo”.

5.  No te obsesiones con una gramática perfecta, el lenguaje no siempre tiene que llevar corbata.

6.   La magia está en ti. Estoy convencido de que el miedo es la raíz de la mayor parte de la mala escritura.

7.   Lee, lee, lee. Si no tienes tiempo para leer tampoco tendrás tiempo para escribir.

8.   No te preocupes por hacer feliz a los demás. Leer en la mesa es considerado mala educación en la “sociedad educada”.  Si tienes la intención de ser un escritor exitoso, tus días están contados como miembro de la “polite society”.

9.   Apaga la televisión. Debes prepararte para una introspección seria hacia el mundo de la imaginación.  La lectura toma tiempo y la “caja de cristal”  se roba demasiado atención..

10.   Tienes tres meses. El primer borrador de una novela nunca debería llevar más tiempo.

11.   Hay dos secretos para el éxito: Cuendo me preguntan por el secreto de mi éxito siempre digo que hay dos: mantener una buena salud y tener una relación estable.

12.   Escribe una palabra a la vez. En una ocasión un entrevistador me pregunto cómo escribía. Yo le conteste:   palabra a palabra. Pienso que estaba haciendo una broma, pero es en serio.  Ya sea escribir una leyenda o una novela épica … es siempre igual… una palabra a la vez.

13.   Elimina las distracciones. En tu cuarto de escritura no debe haber teléfono, ni televisión ni video juegos, y si hay una ventana debería de tener la vista hacia una pared blanca.

14.   Sé fiel a tu propia estilo. Uno no puede imitar la manera de abordar un genero como lo hace otro escritor por mas sencillo que parezca. Debes ser autentico desde la mente y el corazón.

15.   Escava. Las historias son cosas encontradas, como los fósiles en la tierra. Las historias son como reliquias del pasado. Son parte de un mundo pre-existente aun no descubierto. Y  es el trabajo del escritor, con su “caja de herramientas” extraerlas lo mas intactas posible.

16.   Haz una pausa. Descubrirás que volver a leer tu historia tras haberla dejado reposar durante seis semanas es una experiencia estimulante. La reconocerás como tuya pero la veras con nuevos ojos.

17.   Elimina las partes aburridas, aunque tengas que matar algunas cosas que te encantan. Eso significa recortar para acelerar el ritmo.

18.   La investigación nunca debe ensombrecer la historia y aunque es importante porque siempre hay temas que el escritor desconoce, los lectores están mas interesado en la historia y los personajes.

19.   Para convertirte en escritor simplemente tienes que leer y escribir. Faulkner aprendió el oficio siendo funcionario de una oficina postal.   El mejor aprendizaje es el que se adquiere leyendo mucho y escribiendo mucho y las lecciones mas valiosas son aquellas que te enseñas a ti mismo.

20.   La escritura es sobre conseguir felicidad. No es para obtener riqueza, ni fama, ni relaciones. Al final es para enriquecer las vidas de aquellos que leerán tu trabajo y la tuya misma.   La escritura es magia, es la fuente del agua de la vida, al igual que cualquier otro arte creativo… y el agua es gratis, así que bebe.

Visita su pagina: http://stephenking.com http://stephenking.com