DE JOHANN WOLFGANG GOETHE

EL TALENTO SE NUTRE DE LA SOLEDAD;
EL CARÁCTER  SE FORMA EN LAS
TEMPESTUOSAS OLEADAS DEL MUNDO.
 

Johann Wolfgang Goethe

 

Biografía

La cueva creativa… donde escriben los autores.

El espacio de trabajo de un escritor, o su “cuarto de escritura” siempre ha sido un tema fascinante y ha alimentado a través de los siglos las páginas de libros, periódicos, revistas y en nuestros días: blogs, películas y series de televisión. Es realmente un tema. Yo llamo ese espacio la “cueva creativa”.

Transmitida en 1988, un año después de la muerte de Joseph Campbell, la serie  “El poder del mito”, fue una de las  más populares de la televisión pública en los Estados Unidos, y continúa inspirando nuevas audiencias.

 

En 1985, el escritor y mitólogo americano Joseph Campbell se sentó con el legendario entrevistador y productor de televisión Bill Moyers y sostuvieron una larga conversación en el Rancho Skywalker de Gearoge Lucas en California. Esa conversación, que finalizó al año siguiente en el American Museum of Natural History en New York se convirtió en seis exitosos episodios de televisión y en el libro “The Power of Myth” – El poder del mito, la transcripción total de las más de veinticuatro horas de grabación. Allí, Campbell afirma:

 

Debes tener una habitación, o una hora más o menos al día, en la que no sepas lo que hay en los periódicos esa mañana, ni quiénes son tus amigos, las deudas que tienes, lo que alguien te debe. Este es un lugar donde simplemente puedes experimentar y sacar lo que eres y lo que podrías ser. Este es el lugar de la incubación creativa. Al principio, es posible que no ocurra nada allí. Pero si tienes un lugar sagrado y lo usas, eventualmente sucederá algo.

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

En una entrevista realizada a Ernest Hemingway en un café de Madrid en 1954, año en que recibió el Premio Nobel de Literatura, y  publicada en The Paris Review, de la cual es cofundador, el periodista, escritor y editor americano George Plimpton, revela que:

Ernest Hemingway escribe en el dormitorio de su casa en el suburbio habanero de San Francisco de Paula. Tiene una sala de trabajo especial preparada para él en una torre cuadrada en la esquina suroeste de la casa, pero prefiere trabajar en su habitación, y sólo sube a la habitación de la torre cuando los “personajes” lo llevan allí arriba.

La habitación está en la planta baja y se conecta con la habitación principal de la casa. La puerta que separa los dos cuartos se mantiene entreabierta por un voluminoso libro titulado Motores de los aviones del mundo.

El dormitorio es grande, soleado, con las ventanas orientadas al este y al sur dejando entrar la luz del día que baña las paredes blancas y el piso de baldosas amarillas.

La estancia está dividida en dos espacios por un par de bibliotecas que llegan a la altura del pecho ubicadas en ángulo recto desde las paredes opuestas.

Una cama inmensa y baja domina una sección, zapatillas de gran tamaño y mocasines cuidadosamente dispuestos al pie de la cama. Sobre las dos mesitas de noche laterales se amontonan siete pisos de libros.

En la otra sección se encuentra un enorme escritorio de tope plano, con una silla a cada lado, en su superficie hay un “desorden ordenado”  de papeles y recuerdos. Más allá, en el otro extremo de la habitación, hay un armario con una piel de leopardo en la parte superior. Las demás paredes están llenas de estanterías pintadas de blanco, de las cuales los libros se desbordan hasta el suelo, y se amontonan en la parte superior entre periódicos viejos, revistas de corridas de toros y montones de cartas atadas con gomas elásticas.

Es en la parte superior de una de estas estanterías abarrotadas, la que está contra la pared junto a la ventana del este y más o menos a un metro de su cama, es que Hemingway tiene su “escritorio de trabajo”, un pie cuadrado de un área estrecha, rodeada de libros por un lado y, por el otro, un montón de papeles, manuscritos y panfletos cubiertos de periódicos.

Solo queda espacio suficiente encima de la estantería para una máquina de escribir, coronada por una tabla de lectura de madera, cinco o seis lápices y un trozo de mineral de cobre que utiliza como pisa papeles cuando sopla el viento desde la ventana este.

Destaca un hábito de trabajo que ha tenido desde el comienzo de su vida de escritor: Hemingway escribe parado. Se para, calzado de unas grandes pantuflas, sobre una desgastada alfombra de piel de antílope, de frente a la estantería que le llega a la altura del pecho. Allí es donde se encuentra la máquina de escribir del escritor y la tabla de lectura de madera llena de papel cebolla blanco.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aqui puedes leer la entrevista completa.

 

The Paris Review es una revista literaria trimestral en inglés con  sede en Nueva York, fundada en París en 1953 por Harold L. Humes, Peter Matthiessen, y George Plimpton.

Plimpton editó la revista durante 50 años, hasta su muerte en el año 2003. En sus primeros cinco años, The Paris Review publicó las obras de Jack Kerouac, Philip Larkin, V. S. Naipaul, Philip Roth, Adrienne Rich, Italo Calvino, Samuel Beckett, Nadine Gordimer, Jean Genet, y Robert Bly. Desde entonces, se ha convertido en uno de los medios principales para escritores emergentes y establecidos en el mundo. El editor actual de la revista es Lorin Stein.

La revista ha publicada una serie de gran prestigio, llamada Writers at Work  – Escritores trabajando, que incluye entrevistas con personas como Ernest Hemingway, Truman Capote, Joan Didion, T. S. Eliot, Ralph Ellison, William Faulkner, Elizabeth Bishop, Vladimir Nabokov, Toni Morrison, Ian McEwan y Jorge Luis Borges. Esta serie ha sido calificada como  “uno de los actos individuales más persistentes de la conversación cultural en la historia del mundo.”

 

https://www.theparisreview.org

 

 


 

 

 

 

A pesar de que cada escritor tiene sus peculiaridades y extravagancias sobre su “espacio para la escritura”, en un artículo para el portal especializado “Writer’s & Artists” el escritor y dramaturgo Rib Davis, afirma que hay ciertas condiciones que son propicias para la productividad literaria y comparte su experiencia de más de 30 años y decenas de obras teatrales puestas en escena exitosamente.

El espacio ideal para escribir

En general, existe la coincidencia en que un escritor debería trabajar en un lugar donde las distracciones sean las  mínimas. Algunos escritores de gran éxito han llevado esto al extremo de trabajar en un cobertizo o un trailer ubicado en el fondo del jardín, con solo la compañía de duendes.

El grado correcto de aislamiento

En la medida de lo posible, parece deseable un cierto grado de aislamiento, y en particular el aislamiento de las actividades familiares y las tareas domésticas. La concentración sostenida es extremadamente importante para cualquier tipo de trabajo creativo, y un espacio de trabajo adecuado ayuda a facilitarlo.

Relaciones domésticas cordiales

Una palabra sobre la educación de la familia. El compañero y / o los hijos de un escritor generalmente reconocerán y respetarán la necesidad del escritor de enfocarse en el trabajo. Pero hay ciertos puntos que necesitan aclaratoria: cuando se escribe, se toman descansos. Estos descansos pueden ocurrir por una variedad de razones. Tal vez ha alcanzado un objetivo provisional, o se ha quedado atascado, o tiene sed o simplemente esta cansado. Así que podría pararse y tocar el piano, regar el jardín o hacer una taza de café,  y luego volver a la escritura con la mente más clara.

No hay problema —dice Davis— excepto que quien observa esto podría pensar que no importa que pierda la concentración después de todo. Esto puede ser un problema. Tiene que ser egoísta. Tiene que dejar en claro que usted puede romper su propia concentración en la medida que lo sienta necesario, pero eso no da a los demás luz verde para romper su concentración a medida que sientan la necesidad. de hacerlo. En este punto hay que ser inflexible.

Un espacio propio

Debe ser un espacio agradable, un lugar acogedor, donde se sienta cómodo y no oprimido. Esto significa que esté bien decorado en colores suaves, con el escritorio hacia una ventana, preferiblemente con una vista, y una temperatura que sea cálida pero que no induzca al sueño. El punto es que debería sentirse cómodo en él, debería sentirlo como su espacio.

Trabajando eficientemente

Escribir es, por supuesto, mucho más que simplemente teclear palabras en una página. También es pensar, investigar, planificar y finalmente hacer todo el trabajo administrativo relacionado con la venta y luego la publicación o producción del trabajo, ya sea a través de un agente o de otro modo. Por lo tanto, su espacio de trabajo debe ser capaz de acomodar todo esto también.

Dése tanta superficie de trabajo como sea posible, de modo que pueda consultar tantos materiales como necesite simultáneamente, e incluso pueda tener materiales a la mano para más de un proyecto a la vez. Y establezca un sistema de archivo eficiente desde el principio.

http://ribdavis.com


Mark Twain

Biografía

 

 

Mark Twain vivió en Hartford, Connecticut desde 1871 hasta 1891 en una hermosa casa de estilo victoriano, hoy convertida en museo y desde 1962 catalogada como Lugar Histórico Nacional de los Estados Unidos

Allí escribió algunas de sus obras más famosas: La edad dorada, Las aventuras de Tom Sawyer, El príncipe y el mendigo, Vida en el Mississippi, Las aventuras de Huckleberry Finn, Un vagabundo en el extranjero y Un yanqui en la corte del Rey Arturo.


 

 

 

 

 


Stephen King

Biografía

 

Stephen King aconseja en su libro Mientras escribo: 

“Elimina las distracciones. En tu cuarto de escritura no debe haber teléfono, ni televisión ni video juegos, y si hay una ventana deberías de tener la vista hacia una pared blanca”.

King utiliza una sencilla metodología para escribir bien: “Leo cuatro horas al día y escribo otras cuatro; si no encuentras tiempo para hacerlo, no podrás convertirte en un buen escritor”.

Su prolífica producción literaria, con ventas superiores a los 350 millones de ejemplares, constituye una de las obras más representativas del género de misterio y terror de la literatura estadounidense contemporánea.

Reside junto con su esposa, la también novelista Tabitha King, y sus tres hijos en Bangor, Maine, Estados Unidos.

 

https://stephenking.com

 

 

 

 

 


Seguiremos a la búsqueda de los “espacios de escritura” de autores destacados y compartiremos con ustedes nuestros hallazgos en esta nueva sección.

La Cueva Creativa

 

DE ANAÏS NIN

 

CUANDO QUEDAS ATRAPADO EN LA DESTRUCCIóN,
DEBES ABRIR UNA PUERTA A LA CREACIÓN.

 

Anaïs Nin

 

Biografía

 

Leer es sexy…

 

 

 

“Leer es sexy …”

Una frase eternamente de moda pero que en estos tiempos realmente tiene un fundamento científica, pues ha sido comprobado que leer incrementa nuestra capacidad de comprensión, de solucionar problemas y de detectar patrones. También mejora la inteligencia emocional, incluyendo la empatía. Son atributos que a todos nos atraen…

El psicólogo evolutivo Geoffrey Miller, de la New Mexico University (USA) y autor de varios estudios al respecto, afirma que “rasgos como el lenguaje, el humor y la inteligencia han evolucionado en ambos géneros porque son sexualmente atractivos”.

Leer es divertido y fácil. Los libros educan, dan tema de conversación, proporcionan compañía y no son costosos, pueden ser nuevos,  usados e incluso gratis, si recurres a una biblioteca o al Proyecto Gutenberg. Pero además de todo eso, leer es realmente bueno para el cerebro.

 

 


Fotografía obra de Avadhut Hembadef

 

 


BENEFICIOS DE LA LECTURA

1

Aumento la reserva cognitiva

Leer con regularidad aporta grandes beneficios a nivel cognitivo. Mejora nuestra capacidad de abstracción, nuestra imaginación y memoria. La lectura además desarrolla nuestra capacidad de comprensión y de inferencia, actividades que van gestando nuevas conexiones neuronales o “sinapsis” en nuestro cerebro. El disponer de mayores conexiones neuronales hace que nuestro cerebro disponga de más redes y tejidos conectivos, que nos acompañarán a lo largo del tiempo.

El acto de leer ejercita el cerebro enormemente, como si hiciésemos dos horas de ejercicio físico. La reserva cognitiva es mayor y llegamos a la vejez en mejores condiciones intelectuales. Durante la lectura hay “un incremento sustancial e inesperado en el flujo sanguíneo en el cerebro, más allá de lo que normalmente sucede en las áreas responsables de la ‘función ejecutiva’, normalmente asociadas con prestar atención a una tarea”, explica Natalie Phillips, de Stanford University, Californa (USA).

Phillips, quien encabeza una investigación en la cual se realizarón resonancias magnéticas a personas mientras estaban leyendo afirma que: “Prestar atención a textos literarios requiere la coordinación de múltiples funciones cognitivas complejas”. Eso sí, deber ser una lectura atenta y reposada. Este tipo de lectura facilita el pensamiento analítico y crítico.

También nos ayuda a concentrarnos y a centrarnos en un tema y no en veinte a la vez. Comenzar a leer de niños y hacerlo con frecuencia ayuda a desarrollar la comprensión lectora, a ampliar el vocabulario y está relacionado con un mayor conocimiento tanto académico como práctico en los años sucesivos.  Asi lo afirman varios estudios de Anne E. Cunningham, de la University of Berkeley, California (USA) y Keith Stanovich, de la University of Toronto.


 

El lenguaje, el humor y la inteligencia han evolucionado en ambos géneros porque son sexualmente atractivos y al fomentarlos, la lectura incrementa la atracción personal.

 

 

 

Geoffrey Miller

 

 

 


2

Mejora nuestra memoria

Leer diariamente nos ayuda a disponer de una auténtica biblioteca personal de historias, de personajes, de términos, de expresiones y un vocabulario nuevo que nos enriquece. El disponer de todas esas historias que cada día proseguimos con nuestra lectura y su hilo narrativo, mejora notablemente nuestra memoria y ejercita nuestras capacidades cognitivas.

La lectura también nos aporta emociones y toda emoción asienta muchísimo mejor los recuerdos.

La neurocientífica inglesa Susan Greenfield, catedrática de la Oxford University en el Reino Unido, afirma que la lectura ayuda a ampliar la capacidad de atención de los niños, ya que “las historias tienen un comienzo, un desarrollo y un final”, es decir, “una estructura que obliga a nuestros cerebros a pensar de forma secuencial y a enlazar causa, efecto y significado”.

Greenfield también se especializa en “neurociencia de la conciencia” y del impacto de la tecnología en el cerebro.


 

En la adolescencia la lectura ayuda a forjar nuestra identidad, ya que enriquece nuestras conexiones mentales, crea nuevas ideas, formas de pensar, solución de los problemas y es una experiencia rica en emociones, en una etapa en la que tenemos más capacidad de aprendizaje.

 

 

 Susan Greenfield

 


3

Los libros son reductores del estrés

La lectura nos ayuda a liberar tensiones, a relativizar problemas. Leer nos abre la puerta a nuevos escenarios para introducirnos en la piel de otros personajes, vivir otras vidas y aprender cosas nuevas.

Ello consigue que focalicemos nuestra atención en otros campos apartándonos de nuestros problemas. Al relajarnos, se reduce el nivel de cortisol. No podemos pasar por alto que al estar más relajadas podemos enfrentar nuestros problemas con más tranquilidad y objetividad.


 

 

 Las personas que leen son más interesantes, comprensivas, atractivas y seductoras, desde sus temas de conversación hasta su concepción del mundo.

 

 

 

Dan Hurley


     4

La lectura relaja para dormir 

No hay nada mejor para conciliar el sueño por las noches que leer al acostarse. Nos sume en un estado de relax tan absoluto, hace que nuestros músculos se relajan, que nuestro cerebro se libre de tensiones y estrés, y quede suspendido en una calma idónea para conciliar el descanso. Claro, siempre que no leas un thriller psicológico, forense o de suspenso. Esos son mejores para los fines de semana cuando nos podemos trasnochar… y decirnos “sólo un capítulo más y apago la luz”.

Sin embargo los expertos afirman que no conviene leer en el móvil, una tableta o en el ordenador por las noches. La luz artificial de estas tecnologías nos estimula, se bloquea la melatonina que nos induce al sueño al anochecer, porque el cerebro piensa que aún es de día y en consecuencia dificulta el descanso. Nos activa en lugar de relajarnos.

Según un estudio de la University of Sussex, en el Reino Unido,  leer relaja más que escuchar música, dar un paseo, tomarse una taza de té o los video juegos. Esto, siempre que no usemos un dispositivo retroiluminado.


Durante la madurez leer responde a las preguntas de la vida, proporciona compañía y temas de conversación, educa de forma permanente, estimula la actividad cerebral y fortalece la empatía.

 David Comer Kidd 


5

Estimula la empatía 

La lectura es tecnología para acceder a otros puntos de vista, así lo afirma el científico canadiense-americano, experto en psicologia cognitiva, Steven Pinker,  en  su libro Los ángeles que llevamos dentro. Dice: “Esto es especialmente válido para la ficción, que nos permite acceder a la forma en la que piensan y sienten personas muy diferentes”.

En opinión de Giovani Frazzetto, biólogo molecular del Instituto para Estudios Avanzados en Londres y en Berlín, autor de Cómo sentimos, leer la historia de diferentes personas nos ayuda a comprender los sentimientos y pensamientos ajenos, sin que sea tan importante que esas personas sean reales o imaginarias.

En un interesante artículo del New York Times, donde se citan importantes estudios relacionados con el tema, el profesor emeritus de psycología cognitiva de la University of Toronto, Keith Oatley afirma: “hay un solapamiento sustancial en las redes del cerebro que se usan para entender historias y las redes usadas para interactuar con otros individuos, en particular, las interacciones en las que intentamos entender los pensamientos y sentimientos de los demás”.

Y añade: “Los individuos que leen ficción a menudo parecen mejores a la hora de entender a otras personas, empatizar con ellos y ver el mundo desde su perspectiva”.

Transferir la experiencia de leer ficción en situaciones del mundo real es un salto natural, según explica en The Guardian, David Comer Kidd de New School for Social Research en New York (USA),  y co-autor, con Emanuele Castano, de un estudio que también relaciona lectura y empatía. Dicen:  “Usamos los mismos procesos psicológicos para entender la ficción y las situaciones reales. La ficción no es sólo un simulador de experiencias sociales, sino que es una experiencia social”.


 

Leer es abrir una puerta a un mundo de sueños y emociones donde disfrutar, estar a salvo y aprender de cada palabra, de cada imagen, de cada capítulo.

 

 

 EL PROYECTO GUTENBERG

 

 

 

 

El Proyecto Gutenberg  fue desarrollado por el escritor y filátropo norte americano  Michael Hart en 1971 con el fin de crear una biblioteca de libros electrónicos gratuitos a partir de volúmenes impresos ya existentes. 

Estos libros electrónicos se encuentran disponibles en Internet y  son gratuitos. Pueden ser leídos en muchos formatos como Kindle, EPUB, incluso ASCII, UTF-8 o pueden leerse en línea en formato HTML.

Las obras son principalmente de dominio público, bien porque los derechos ya han expirado o porque se obtuvo la autorización del autor o titular de los derechos de autor. También hay algunos textos bajo derechos de autor que el Proyecto Gutenberg ha hecho disponibles con el permiso de sus escritores. El proyecto le debe su nombre al impresor alemán del siglo XV Johannes Gutenberg, quien inventó la imprenta de tipos móviles.

En 1971, su fundador estudiaba en la Universidad de Illinois y obtuvo acceso a uno de los ordenadores principales del Laboratorio de Investigación de Materiales de la universidad, el Xerox Sigma V. Este ordenador especial resultó ser uno de los 15 nodos de la red de ordenadores que posteriormente se convirtió en Internet. Hart creyó que en el futuro cercano los ordenadores serían asequibles para el público en general y decidió comenzar su proyecto de hacer disponibles obras de literatura de manera gratuita y electrónica. Como tenía una copia de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos en su mochila, esta se convirtió en el primer texto electrónico del Proyecto Gutenberg.

En 1990 el Illinois Benedictine College comenzó a hospedar el Proyecto Gutenberg. Luego se llegó a un acuerdo similar con la Carnegie Mellon University, que aceptó administrar las finanzas del emprendimiento. Pero no fue hasta el año 2000 que el Proyecto Gutenberg fue oficialmente reconocido como una entidad jurídica independiente, siendo en la actualidad una sociedad sin fines de lucro legalmente constituida en Missisipi, USA.

Puedes leer su historia bajándo este libro electrónico de forma gratuita.

https://www.foboko.com/ebook/1494/foreign-language-books/el-proyecto-gutenberg-1971-2009

En comparación con sus primeros días, el tiempo que se requiere en la actualidad para digitalizar un libro ha disminuido enormemente con el avance de la tecnología. Los textos ya no se teclean directamente, sino que se convierten con la ayuda del software de OCR (Reconocimiento Óptico de Caracteres).  Posteriormente deben corregirse y editarse minuciosamente en varias etapas por correctores voluntarios dispersos por todo el mundo,  antes de que puedan ser añadidos a la colección.

Como en otros proyectos solidarios de la era digital, el Gutenberg está abierto a la colaboración y dispone de una página de recepción de voluntarios

En noviembre de 2009 el Proyecto Gutenberg tenía casi 30, 000 libros en su colección (25, 496 en inglés, 1,496 en francés, 364 en portugués y 267 en español). En octubre de 2015 contaba con más de 49, 000 libros electrónicos.

Visita su sitio:

https://www.gutenberg.org/wiki/ES_Portada

 

 

 

 


Enlaces relacionados:

http://www.bbc.com/mundo/noticias-36960389

http://www.telegraph.co.uk/news/science/6126492/Being-smart-really-is-sexy.html

http://news.stanford.edu/news/2012/september/austen-reading-fmri-090712.html

https://www.theguardian.com/commentisfree/2011/aug/14/marshall-mcluhan-analytic-thought

http://www.nytimes.com/2012/03/18/opinion/sunday/the-neuroscience-of-your-brain-on-fiction.html?_r=0

http://www.susangreenfield.com

https://www.gutenberg.org

 

Si te interesan los temas ACERCA DEL CEREBRO Y LA MENTE LEE NUESTROS OTROS postS relacIONADOS en:

https://cronicasdeimarie.wordpress.com/category/la-mente-creativa-2/

Crónicas Culinarias: Manzanitas

 

 

 

Hoy,  me he vuelto a encontrar con Alice B, Toklas en el espacio de la alquimia de mi cocina. Un break de la cotidianidad que tanto nos agobia.

 

Me detuve en un párrafo de su libro “The Alice B. Toklas Cookbook”, donde cuenta sus aventuras, junto con Gertrude Stein, como voluntarias durante la Primera Guerra Mundial, de la AFFW, el American Fund for French Wounded, una organización humanitaria para distribución de medicamentos en los hospitales de campaña de la Cruz Roja en Francia durante el conflicto bélico. Narra los esfuerzos que hacían debido a la ocupación y la guerra y la solidaridad que tenían con las personas que estaban en el frente de batalla.

” (…) Había un racionamiento muy severo de carne, huevos, mantequilla y del gas y la electricidad. Una pequeña reserva de carbón y velas surtidas, apenás nos proporcionaban luz y calor. Lográbamos mucho con muy poco, lo cual nos permitió invitar a comer a un grupo de voluntarios y enfermeras que se encontraban de receso en París”.

 

 

“The Alice B. Toklas Cook Book” es el fruto de cientos de horas en la cocina, en los mercados populares o campesinos y en huertos caseros. Abarca desde las más inventivas propuestas culinarias para sus singulares invitados parisinos, hasta las más creativas recetas para sobrellevar la austeridad de dos guerras mundiales y sus secuelas en un lapso más o  menos de 30 años. (1914 a 1945).

Puedes conseguir el libro en Amazon: https://www.amazon.com/dp/0061995363/ref=rdr_ext_tmb.

 

  No botábamos nada…pero absolutamente nada, viviendo en una guerra y en un país ocupado.

 

 

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Manzanitas “pochas”

 

Después de extraviar un par de manzanas por varias semanas porque terminarón guardadas en la gaveta equivocada de la nevera, las rescaté. Quería usarlas para prepararme un yogurt con manzana y pasitas.

Cuando las corté, ambas estaban pasadas por dentro. Lloré. Con el precio de las manzanas y con lo que me gustan decidí que era inadmisible ni siquiera considerar desecharlas, así que resolví inventar algo con ellas inmediatamente, antes de que fuera imposible recuperarlas.

Esto fue lo que hice: 


Corta las manzanas en cuatro partes y luego en cuadritos como de un centímetro con cáscara y todo. Sólo quítale aquellas partes que puedan tener mojo. Ponlas en un sartén profundo con un poco de mantequilla o margarina. Rociálas con canela en polvo. También puedes ponerle una rama gruesa de canela. Salteálas hasta que estén más o menos doraditas.

Como yo no consumo azúcar desde hace muchos años, uso stevia cuando quiero endulzar algo.  Así que aparte, haz un melado ligero de stevia y añádelo a las mezcla. Deben quedar como 3 dedos de líquido por encima de las manzanas.

Yo compro la stevia seca al granel en los mercados populares o en las manicerías. Aquí te dejo un link para que aprendas como hacer agua de stevia: http://www.ehowenespanol.com/preparar-liquido-stevia-como_2571/   

Cocina las manzanas a fuego súper, súper lento. Lo más lento posible, pero que hagan burbujitas. Esto es slow cooking de verdad, verdad y deben cocinarse al menos 1 hora. Asegúrate de que siempre tengan líquido. Si se secan héchale más agua de stevia. Cuando la melaza esté espesa, añade unas pasitas y cocina un rato más.

Déjalas enfriar y guardálas refrigeradas en frascos de vidrio.  También se pueden congelar. Duran un montón de tiempo. Entre más días pasan, más sabrosas se ponen. Las últimas que te comes son las mejores.

Con ellas puedes preparar muchísimos platos: mini tartaletas o quiches, mezclarlas con yogurt, desayunar con tostadas o hacer un bello postre con topping de crema o helado y nueces… y para de contar. Solo tu imaginación es el límite.

 

En estos días regalé un frasco a una amiga que cumplía años. Fue un éxito.  A la gente le encanta que le hagan regalitos gastronómicos.

De paso, si compras las manzanas ya maduras en los mercados populares te cuestan una cuarta parte de su precio regular y no tienes que esperar a que se te pudra una fruta tan costosa. Yo generalmente hago seis manzanas de una vez.

Así qué no las botes

 

 

Si quieres saber más sobre Alice B. Toklas puedes hacerlo aquí:

 

https://cronicasdeimarie.wordpress.com/2015/10/26/la-mente-creativa/

https://cronicasdeimarie.wordpress.com/2017/04/29/cronicas-culinarias/

https://cronicasdeimarie.wordpress.com/2015/11/10/quien-fue-alice-b-toklas/