Palabras para el otoño…

Un paréntesis naranja…

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Esa estación intermedia, que se inicia con el equinoccio otoñal, un paréntesis naranja entre el invierno y el verano que se pinta de ocres y  amarillos…
Esa estación que evoca la nostalgia, en que lo días  se acortan, los árboles mutan y sus hojas caen al suelo ante el soplo del viento, trayendo con si los sentimientos de tristeza y melancolía, pintados color café…
Es el otoño…

 

 


“Que distinto el otoño para mí que voy para ti que quedas.”

Masaoka Shiki, Japón, 1867-1902


“Otoño nos cita con un son de flautas: vamos a

buscarlo por la tarde clara.”

Jaime Bodet, Mexico, 1904 – 1974


“Los sollozos más hondos del violín del otoño

son igual que una herida en el alma de

congojas extrañas sin final”.

Paul Verlaine, Francia, 1844 – 1896



“Dadme un estío más, oh poderosas, y un otoño,

que avive mis canciones, y así, mi corazón, del

dulce juego saciado, morirá gustosamente.”

Friedrich Hölderlin, Alemania, 1770 – 1843


“No temas al otoño, si ha venido. Aunque caiga

la flor, queda la rama. La rama queda para

hacer el nido.”

Leopoldo Lugones, Argentina, 1874 – 1938


“Qué pequeño recipiente de tristeza somos,

navegando en este apagado silencio a través

de la oscuridad del otoño.”

John Banville, Irlanda, 1945



 Fotografia:

Mila Mendoza

IMarie Núñez

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DE JOHANN WOLFGANG GOETHE

EL TALENTO SE NUTRE DE LA SOLEDAD;
EL CARÁCTER  SE FORMA EN LAS
TEMPESTUOSAS OLEADAS DEL MUNDO.
 

Johann Wolfgang Goethe

 

Biografía

Victor Hugo… libertad en el arte.

Celebrando el romanticismo 

a los 216 años del nacimiento de 

Victor Hugo 

 

Francia, Febrero 26, 1802 – Mayo 22, 1885


No hay nada mas poderoso

que una idea a la que

le ha llegado su tiempo.

Victor Hugo y sus amigos durante el exilio en Guernesey, Reino Unido    (Colección Deutchs/CORBIS)

 

 

 

 

 


 

 

Biografía

Pablo Neruda

 

De El mar y las campanas

Final

 

Les amoureux de la Bastille, 1957, Willy Ronis

 

Matilde, años o días
dormidos, afiebrados,
aquí o allá,
clavando
rompiendo el espinazo,
sangrando sangre verdadera,
despertando tal vez
o perdido, dormido:
camas clínicas, ventanas extranjeras,
vestidos blancos de las sigilosas,
la torpeza en los pies.
Luego estos viajes
y el mío mar de nuevo:
tu cabeza en la cabecera,
tus manos voladoras
en la luz, en mi luz,
sobre mi tierra.
Fue tan bello vivir
cuando vivías!
El mundo es más azul y más terrestre
de noche, cuando duermo
enorme, adentro de tus breves manos.

 

Biografía

 

Pedro Salinas

 

De Seguro azar

La distraída

 

Hôtel Meublé, rue Henri Chevreau, 1958, Willy Ronis

 

No estás ya aquí. Lo que veo
de ti, cuerpo, es sombra, engaño.
El alma tuya se fue
donde tú te irás mañana.
Aún esta tarde me ofrece
falsos rehenes, sonrisas
vagas, ademanes lentos,
un amor ya distraído.
Pero tu intención de ir
te llevó donde querías
lejos de aquí, donde estás
diciéndome:
«aquí estoy contigo, mira».
Y me señalas la ausencia.

 

Biografía