Librerías Fantásticas del Mundo: Kalathos, Caracas.

En mi ciudad, Caracas, también hay librerías fantásticas, donde suceden cosas maravillosas todo el tiempo. KALATHOS es una de ellas.

KALATHOS Librería y Café está ubicada en Los Chorros, en el complejo cultural Centro de Arte Los Galpones, en una zona de verde exuberancia tropical, entre inmensos árboles de mangos a la falda del cerro El Ávila. 

Evento Ruta ExLibris organizado por Martha González Herrera.

Es un espacio donde la lectura y el placer conviven y sobre todo donde el lector puede acercarse al autor, apreciar la narrativa, la poesía y el teatro en sus variadas expresiones que la librería promueve en encuentros.  Su activo programa de eventos está repleto de tertulias, recitales de poesía, lecturas de narrativa, de psicoanálisis, de teatro o de historia. Un ambiente maravilloso que invita a un buen café, que en ocasiones se convierte sorpresivamente en una “cata de café”.   

KALATHOS Librería y Café fue conceptualizada por la promotora cultural, productora y editora Artemis Nader y el médico convertido en librero y luego en editor, dado a su pasión por los libros, David Malavé,  junto con Luis Pestana, ambos dueños de la antigua librería Las Musas.  Sus fundadores vieron a KALATHOS  como un espacio para invitar al encuentro entre los libros y la gente. Lo cual ciertamente sucede. Vas cualquier día y te encuentras a nuestro Rafael Cadenas, ganador del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2018, asistiendo a un encuentro, comprando libros o tomando un café.  

Centro de Arte Los Galpones

El complejo cultural Centro de Arte Los Galpones, es un sitio excepcional.  Alberga múltiples espacios culturales y de exhibición en galpones y antiguos almacenes industriales, que han sido recuperados y adaptados con una gran estética, convertidos en galerías de artistas individuales o espacios colectivos.


El arte del diseño en un poemario

Entre los eventos más recientes en KALATHOS se realizó la presentación de la obra del poeta Santos López: Canto de Luz Negra. En un conversatorio los también poetas Carmen Verde Arocha y Luis Gerardo Mármol guiaron una amena tertulia entre el autor y el público.  Un momento precioso para los amantes de la lectura y en particular de la poesía.

El nuevo poemario de Santos López es una interacción creadora entre el poeta y el lector y a la vez una experiencia mágica y lúdica gracias a un oráculo de siete cartas que corresponden a siete poemas y que el autor ha llamado “Oráculo del silencio”. 

Canto de Luz Negra es el poemario número 16 de Santos López. Es una edición de autor, con una alta factura de diseño y artes gráficas de Sabrina Cabrera, quien además realizó las ilustraciones de las cartas del “Oráculo del silencio”, a las que se suman dos dibujos del artista plástico Carlos Zerpa.  Una gran fusión entre el diseño y la literatura.


Santos López

Santos López nació en la Mesa de Guanipa, Estado Anzoátegui, en el oriente de Venezuela. Además de un prolífero poeta, es un activo gestor cultural y periodista venezolano. Fue director fundador de la Casa de la Poesía Pérez Bonalde, también organizador de la Semana Internacional de la Poesía de Caracas con doce ediciones. Ha sido promotor de once ediciones del Concurso Nacional de Poesía para Liceístas y cinco ediciones del Premio Internacional de Poesía “Pérez Bonalde”. Recibió el Premio Municipal de Poesía en los años 1987 y 2001. 

Sus poemas han sido traducidos al inglés, alemán, francés, chino, coreano e italiano. Ha participado como invitado en festivales y encuentros en Portugal, Francia, Colombia, Cuba, México, Chile, Bélgica, Benín y Austria.

Un espacio de encuentro entre lectores, entre escritores, y sobre todo entre escritores y lectores, que propicia el intercambio de ideas y que potencia la creatividad.


¿Qué significa?

KALATHOS

Se llama kalathos a la cesta de trabajo en forma de lirio que utilizaban las mujeres griegas, fabricada con diferentes materiales como la arcilla, la madera, o metales preciosos. Fue utilizado en muchas expresiones y obras artísticas.

En las distintas celebraciones de la Antigua Grecia, y particularmente en Las Tesmoforiantes, las fiestas en honor a la diosa Deméter, el Kalathus tenía un significado simbólico como la  cesta de flores de Perséfone; también es el nombre de un vaso de arcilla de forma similar y de los capiteles en forma de copa de la columna corintia. 

También es el nombre de una librería excepcional en Caracas, Venezuela. 

KALATHOS de Caracas a Madrid

La Editorial KALATHOS Libros nace como una consecuencia natural de este empredimiento y en el año 2011 se inicia publicando más de quince libros en el periodo comprendido hasta el año 2016, con la intención de apoyar a los poetas venezolanos. 

Hace poco más de dos años Artemis Nader y David Malavé trasladaron el sello editorial de la librería, Kalathos Libros, a la ciudad de Madrid, España, con el objetivo de buscar más oportunidades para publicar y mostrar en Europa las voces de autores venezolanos.  En sólo veinticuatro meses la editorial ha publicado diez títulos mientras que otros seis están listos para entrar en imprenta.  

Visítalos en 

La periodista venezolana, Arianne Cuárez, especialista en promoción y comunicación cultural, hizo una interesante entrevista a David Malavé, para Letralia, Tierra de letras, donde el editor venezolano cuenta la experiencia del traslado de Kalathos Libros, de Caracas a Madrid, su visión y los logros obtenidos. 


Puedes leer la entrevista completa aquí:
Publicaciones recientes de Kalathos Libros desde Madrid.

“Es un libro escrito viendo lo que ocurría a mi lado todos los días (en Venezuela). Pero es también un libro sobre el poder, sobre el fanatismo y sobre la perversión del lenguaje por las ideologías, cualesquiera que sean”.

CARMELO CHILLADA

Un precioso libro bilingüe en español e italiano. La edición incluye fotografías de Alejandra Flores y de Mirjha Gottopo. Erika Reginato (Caracas, 1977) es ensayista, traductora y autora de tres poemarios.

 Esta entrega forma parte de nuestra serie

“Librerías Fantásticas del Mundo”

 # 4

Puedes conocerlas aquí:

Librería Alta Acqua, Venezia, Italia.

Librería Tell a Story, Lisboa, Portugal.

Librería Ateneo Gran Splendid, Buenos Aires, Argentina


VISITAS RECOMENDADAS

http://contrapunto.com/mobile/noticia/el-poeta-santos-lopez-recita-canto-de-luz-negra-en-kalathos-236253/


INFORMACION DE INTERÉS

Para información sobre actividades de la Librería KALATHOS en Caracas puedes  escribir a actividadeskalathos@gmail.com o visitarlos en Facebook: Librería Kalathos/ twitter: @KalathosLibro

¡Feliz 2019!

“No observemos el paso de la vida. Viajemos en ella”.

josé naroski

Fotografía: IMarie Núñez


José Narosky

Foto: Cristian Welcomme

José Narosky es un poeta y escritor argentino que se ha consagrado como un reconocido maestro de los aforismos. Se le ha llamado como el “Rey del Pensamiento Corto”.  Su obra se ha caracterizado por ser moral sin ser moralizante, ilusionada sin ser ilusa, sencilla sin ser simple. Hijo de inmigrantes judíos de padre lituano y madre ucraniana, Narosky nació en 1930 en Darregueira, zona rural de la provincia de Buenos Aires. Su interés por los aforismos comenzó en la niñez, ya que su padre fumaba unos cigarrillos que traían vales con aforismos escritos, que el pequeño Narosky coleccionaba. Durante mucho tiempo se dedicó a la escribanía. En la actualidad tiene 88 años y vive en Adrogué, Argentina  junto a su familia. 

Puedes visitarlo en su página web.

Un aforismo es una frase breve y concisa que expresa una verdad. Los aforismos te hacen reflexionar, y tratan cualquier parcela de la vida.


Su libro Si todos los tiempos publicado por Editorial Planeta en 1997, reúne en 3 tomos, reveladores aforismos que son una síntesis perfecta de filosofía, ética y poesía. Narosky escribe para un hombre nuevo que acaso surja con el nuevo siglo, un hombre más sabio y espiritual.

La Paz como norte

Deseándoles una vida en la cual la Paz sea nuestro norte;

el Optimismo, la fuerza que nos mueva;

y la Solidaridad, la acción que nos lleve a su encuentro.

IMarie Núñez

Poinsettas desde mi jardin. Photo IMarie Núñez

Si eres de los que aman la navidad, que la disfrutas a fondo y que te gustan las tradiciones de esta temporada tan especial del año, te recomiendo el libro del autor español Pepe Rodríguez Mitos y ritos de la Navidad.  Perfecto para los amantes de la Navidad y de la historia. 

El autor nos lleva a pasear a través de siglos de tradiciones relacionados con esta fetividad, los mitos, las leyendas y la historia. Aborda temas como la verdadera fecha del nacimiento de Jesús; cuándo y por qué se determinó esa fecha como el 24 de diciembre; también las plantas propias de la temporada como el muérdago, su origen y propósito, hasta llegar a la gastronomía a través de la geografía mundial. 

Puedes encontrarlo en:

 “Este libro revela los aspectos fundamentales, historias, misterios, simbolismos, leyendas y curiosidades de las tradiciones navideñas propias de España, Latinoamérica y parte de Europa. Es un libro entretenido, sorprendente y bellamente ilustrado, en formato de regalo, que devuelve a la Navidad su historia y magia originales y nos invita a vivirla con una mirada nueva”.


PEPE RODRÍGUEZ

Pepe Rodríguez es doctor en Psicología por la Universidad de Barcelona y licenciado en Ciencias de la Información. Es profesor de periodismo de investigación, ámbito en el que está considerado como uno de los mejores especialistas. También de periodismo especializado en sociedad en la facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona. 

Ha publicado veintitrés libros, entre los que destacan sus investigaciones y ensayos sobre una variedad de temas sociológicos, políticos y relacionados con el periodismo de investigación. Ha sido traducido al italiano, el portugués, el holandés y el chino. Como periodista, desde 1977 ha publicado cientos de reportajes y artículos en prensa; desde 1989 ha trabajado o colaborado en diferentes programas de la televisión española. 

Canción de Navidad …la historia detrás del cuento.

Con seguridad, muchos conocemos el cuento de Charles Dickens, Canción de Navidad. Pero, a los 175 años de su publicación, pocos saben la historia de cómo surgió uno de los cuentos navideños favoritos de todos los tiempos. Para celebrar el mensaje que nos dejó Charles Dickens, aquí te la contamos.

Charles Dickens escribió y publicó Canción de Navidad, cuyo nombre original en inglés es A Christmas Carrol, a los 30 años como respuesta a la indignación que lo embargaba al ver la condición de los niños trabajadores con el comienzo de la Revolución Industrial en el Reino Unido.  

Dickens en 1839, olio sobre lienzo de Daniel Maclise, Tate 2018: en préstamo a la Galería Nacional del Retrato de Londres. 

Era 1843, y a comienzos de ese año había visitado las minas de estaño de Cornualles, donde le sorprendieron y enfadaron las pésimas condiciones bajo las cuales trabajaban los niños, recordándole sus propias penurias infantiles.  Este sentimiento fue acrecentándose en la medida que visitaba las escuelas mantenidas por la caridad pública, en las que se hacinaban los niños hambrientos y analfabetos que vivían en las calles de Londres.  

Dickens había quedado abrumado con la publicación, en febrero de 1843, del Second Report of the Children’s Employment Commission / Segundo informe de la Comisión del Empleo Infantil,  un informe parlamentario en el cual se exponían los efectos de la revolución industrial sobre los niños pertenecientes a la clase trabajadora. Consideró seriamente la publicación de un panfleto de carácter político y social haciendo un llamado a la sociedad inglesa. 

Pero, cambio de idea durante la pronunciación de un discurso en una gala de recaudación de fondos celebrada el 5 de octubre de 1843 en el Manchester Athenaeum, en la cual urgió a trabajadores y empresarios a unirse en la lucha contra la ignorancia a través de una reforma educativa. 

Manchester Athenaeum, Londres.

En su discurso, el escritor y crítico social victoriano promovió la necesidad de la mejora educativa y el aprendizaje. El influyente público que estaba presente en el acto incluyó al fabricante inglés y radical estadista liberal Richard Cobden, asociado a importantes campañas de libre comercio; y también al conservador político, escritor y futuro primer ministro, Benjamin Disraeli.

En el transcurso de los siguientes días decidió que la manera más efectiva de hacer llegar sus inquietudes sobre la pobreza y las injusticias a un segmento de la población mucho más amplio era escribiendo una historia navideña muy sentida. Pensó que tendría mayor impacto que cualquier panfleto o ensayo político.  Así nació el cuento de navidad favorito de todos los tiempo: Canción de Navidad de Charles Dickens.

Dickens no estaba en muy buenos términos con sus editores en ese momento. Había tenido grandes desacuerdos con la firma Chapman & Hall, porque estos consideraban que la obra más reciente del escritor, Martin Chuzzlewit,  había sido un fracaso comercial.  Debido a ello, Dickens decidió costear con recursos propios la impresión de Canción de Navidad

La producción de la novela corta se vio envuelta en un sin fin de complicaciones que comenzaron con la primera impresión, cuyo papel para las guardas de color oliva pardusco Dickens consideró inaceptable; así pues, los editores se vieron obligados a remplazarlo de inmediato por otro de color amarillo. Los desacuerdos continuaron con relación a la página del título, y finalmente la obra quedo impresa dos días antes de la fecha prevista para su presentación: el 17 de diciembre, una semana antes del día de Navidad del año 1843.

Con un precio de cinco chelines, el equivalente, en 2018, a veintitrés libras esterlinas,  la primera tirada, de seis mil ejemplares, se agotó para Nochebuena.  La editorial Champan & Hall publicó una segunda y tercera ediciónes antes del Año Nuevo. Las ventas se mantuvieron constantes hasta bien entrado el año 1844. Para finales de ese año se habían agotado ya otras once ediciones.  A pesar de su gran exito, un año después, los beneficios de Charles Dickens no superaban las 744 libras esterlinas.

Desde su publicación, el libro se ha impreso en ediciones de lujo, rústicas y de bolsillo; ha sido traducido a diversos idiomas y jamás ha dejado de imprimirse.  Es el libro más vendido de Dickens en los Estados Unidos, donde, en el siglo posterior a su publicación, vendió más de dos millones de ejemplares. La novela corta se llevó a los escenarios casi de inmediato. El 5 de febrero de 1844 se estrenaron tres producciones teatrales en el Reino Unido. Además, es uno de los relatos con mas adaptaciones al cine y la televisión. En 1901 se produjo Scrooge, o Marley’s Ghost, una película en blanco y negro, considerada la primera versión cinematográfica de la obra. En 1923, la historia se adaptó también para la BBC Radio. Entre sus tantas adaptaciones, se incluyen la ópera, el ballet, un musical de Broadway, animación y una producción de mimo de la BBC protagonizada por Marcel Marceau.


“Cuento de Navidad fue un éxito desde que vio la luz”, afirma Louisa Price, curadora del Museo Charles Dickens en Londres. “En una época del año donde era una tradición contar historias de fantasmas alrededor del fuego, Dickens escribió su historia sabiendo que sería leída en voz alta”, señala Price.


Louisa Price, curadora del Museo Charles Dickens en Londres con el corresponsal Mo Rocca de CBS News. Foto: CBS News.



Daguerrotipo de Charles Dickens en 1852, probablemente la primera fotografía que se conozca del autor, realizada por Antoine François Jean Claudet. El fotógrafo francés, establecido en Londres y considerado como uno de los pioneros de la fotografía, disponía desde 1839  de una licencia para usar la patente del daguerrotipo, por lo que fue uno de los primeros fotógrafos en hacer retratos en Inglaterra.


Para el año 1849, seis años después de la aparición de Canción de Navidad, Dickens estaba muy ocupado escribiendo su obra mas reciente David Copperfield, y sin tiempo para escribir otra historia sobre la Navidad. Decidió entonces que la mejor forma de hacer llegar a su audiencia su  “filosofía del villancico”  era mediante la lectura en público de su novela corta. Así, durante la Navidad de 1852, Dickens leyó personalmente la obra en el Ayuntamiento de Birmingham en un acto organizado junto con el Industrial and Literary Institute que resultó ser un gran éxito.

Charles Dickens en sus lecturas públicas. 

Charles Dickens en el escenario del Boston Tremont Temple en diciembre de 1867. La ilustración probablemente representa la noche inaugural. Grabado sobre madera de Charles A. Barry, publicado en Harper’s Weekly, v. 11, no. 571, 7 December 1867, p. 777.



Charles Dickens leyendo a dos de sus hijas en el patio de su casa de Gad’s Hill Place, fotografiado por Robert Hindry

A partir de ese momento en 1852, Charles Dickens leería, hasta el año de su muerte en 1870, una versión abreviada de Canción de Navidad en 127 ocasiones que fueron consideradas memorables. 


Si quieres saber más acerca de esta historia
y sobre la vida de Charles Dickens
puedes pasearte por aquí.
Canción de Navidad
De Coral Gables a Hollywood

La fuente de inspiración

Si eres amante de la literatura y la historia, y tienes curiosidad, puedes leer el famoso discurso político y social que  Charles Dickens pronunció en el Manchester Athenaeum en 1843.

Discurso Charles Dickens, 1843

Y si eres un verdadero fan de Charles Dickens y visitas la ciudad de Londres, durante cualquier época del año, puedes hacer el recorrido de los pasos del autor inglés. Durante la época navideña tiene programas especiales de Canción de Navidad

Proust, escribir y vivir de café y croissants.

Marcel Proust era un hombre de desayunos.  Aunque durante buena parte de sus años de juventud, fue un socialité consumado, con una vida mundana y disipada, durante los últimos quince años de su vida, en el periodo en el que escribió su obra cumbre En busca del tiempo perdido, Proust vivió recluido en su propiedad ubicada en el 102 del Boulevard Haussmann en París, donde hizo cubrir las paredes de corcho para aislarse de ruidos y dedicarse, sin ser molestado, a escribir su obra maestra. Prácticamente vivía a base de café con leche y croissants casi como único alimento.


Marcel Proust y su hermano Robert en 1882 a los 11 años. 

Valentin Louis Georges Eugène Marcel Proust nació en el aristocrático barrio parisino de Auteuil, el 10 de julio de 1871, en el seno de una familia acomodada y cultivada. Su padre, Adrian Proust, fue un médico epidemiologo de renombre internacional, profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de París (La Sorbona), también consejero del gobierno en asuntos de sanidad. Jeanne Clemence Weil, su madre, una judía alsaciana nieta de un antiguo ministro de Justicia, era una mujer de una amplia y sólida cultura. Por ello,  Proust siempre gozó de una educación, posición social y situación económica privilegiada. 

Proust tuvo una salud tan frágil desde su nacimiento que su padre temió que no sobreviviera, por lo cual tuvo una niñez sobre protegida.  Manifestaba signos de una inteligencia y una sensibilidad precoces, pero su salud permanecería delicada durante toda su vida, sufriendo su primer ataque severo de asma a los nueve años. 

Marcel Proust, en la segunda fila, el primero a la izquierda, junto a sus compañeros de clase del Liceo Condorcet.
Marcel Proust en una velada en el aristocrático Hotel Ritz de Paris.
Fotografia de Gérard Bertrand de la Colección “Marcel Proust Recomposed”.

De joven comenzó a frecuentar los círculos aristocráticos, lo cual le permitió alternar con los escritores, artistas e intelectuales más renombrados de la época y que, al mismo tiempo, le valió la fama de snob;  fama sobre la cual André Gide, escritor e influyente editor de la Nouvelle Revue Francaise (NRF) se basaría, algunos años después,  para rechazar el manuscrito de À la recherche du temps perdu, casi sin leerlo. En esa época surge el famoso Cuestionario de Proust

Gracias a su posición social y a la fortuna familiar, Proust pudo dedicarse exclusiva y tranquilamente a escribir, aunque sin mucho éxito durante los primeros años.

Su obra cumbre En busca del tiempo perdido cuyo título original en francés es À la recherche du temps perdu, compuesta de siete volúmenes, publicados entre 1913 y 1927, constituye una de las obras cumbre del siglo XX,  con una gran influencia en el campo de la literatura, filosofía y la teoría del arte.


La coreografía del café y el croissant…

En 1905, tras la muerte de sus padres, especialmente la de su madre, su frágil salud se deterioro aún más, sumido en una gran depresión y Proust permaneció casi recluido en su residencia ubicada en 102 del Boulevard Haussmann en París. Escribía exclusivamente de noche, tomando café en grandes cantidades y casi sin comer, cuenta Céleste Albaret, su fiel ama de llaves durante esos años. 

En el libro de sus memorias, Céleste cuenta que Proust nunca dejaba de escribir y de hacer interminables correcciones a sus textos, supresión y añadidos en papeles que ella se encargaba de pegar en las páginas correspondientes y que alcanzaban considerables extensiones.  

A medida que su enfermedad empeoraba, su necesidad de escribir comenzó a suprimir su deseo de comer, y el desayuno se convirtió en la comida preferida de Proust.  En lugar de las icónicas “magdalenas y el té” que se hicieron famosas a través de su novela, Por el camino de Swann / Du côté de chez Swann, publicada en 1913 por cuenta del propio autor, el verdadero Marcel exigía croissants y café con leche. Céleste se los llevaba a la cama mientras él leía el periódico, generalmente al medio día. Marcel mojaba con parsimonia su croissant en el café y comía poco más durante el resto del día. Céleste Albaret cuenta que se maravillaba de la capacidad del escritor para vivir con tan poco, después de años de ser un comedor hedonista. 

La rutina de servir el café y el croissant era un arte delicado en la residencia de Proust. Cuando contrataron a Céleste, ella aprendió la intrincada coreografía del desayuno: traiga a Marcel el croissant # 1 con su café, pero asegúrese de tener el croissant # 2 a la mano en caso de que se requiera pastelería adicional. Cualquier retraso en servirlo sería un alto delito, escribe Albaret. “Pon el platillo con el croissant en la bandeja y vete”, le instruyeron. “Hagas lo que hagas, no digas nada”.

“Lo más extraordinario era cómo podía sobrevivir y trabajar, enfermo como era, …viviendo en las sombras de alimentos que había conocido y amado en el pasado”. 

 Céleste Albaret

En el mes de septiembre de 1922, Proust sufrió una severa crisis de asma. El 10 de octubre salió a la calle por última vez, y una semana después sus médicos le diagnosticaron una neumonía severa. Sin haber concluido totalmente su obra, a los 51 años, murió el 18 noviembre de 1922 en París.  

Robert Proust,  convertido en un prominente cirujano y quien siempre apoyó activamente la carrera de escritor de su hermano mayor, después de la temprana muerte de Marcel, editó y organizó los últimos tres volúmenes de la obra para su publicación. Tomaría personalmente a su cargo la edición de los manuscritos, cuyas publicaciones fueron apareciendo una a una hasta que en 1927 se publicó el tomo séptimo y último: El tiempo recobrado /Le temps retrouvé. Su extensa correspondencia tambien sería recopilada y las últimas piezas fueron publicadas en el año 2012.

Puedes leer su biografía completa aquí:


¿ Quién fue Céleste Albaret?

Céleste Albaret  fue una muchacha de provincia, nacida en 1891 en Auxillac, una región del sur de Francia conocida como Languedoc-Roussillon. Se trasladó a París en 1913 al contraer matrimonio con un taxista parisino de nombre Odilon Albaret.  El taxista tenía entre sus clientes más asiduos al celebre escritor Marcel Proust.

Solitaria y aburrida en la gran ciudad, y por sugerencia de su marido, Albaret comenzó a hacer algunas diligencias para Proust. En poco tiempo se convirtió en su secretaria y ama de llaves. Durante la última década de la vida de Proust, su salud declinó enormemente y Céleste se convirtió en su enfermera y en “el conducto más confiable para el mundo del escritor, más allá de su recluida habitación recubierta de corcho”.

Albaret permaneció ferozmente leal a su famoso empleador hasta mucho después de la muerte de Proust en 1922. A medida que la reputación póstuma de Proust aumentaba, para Céleste fue un punto de honor rechazar la publicidad y evitar cualquier mención de la vida personal del escritor que pudiera haber sido considerada como una deslealtad. 

“Mi querido Céleste sabes todo sobre mí. No sabes cuántas personas vendrán a verte después de que yo haya muerto. Y, por supuesto, no lo harás. Responde, te conozco.”

Céleste y su esposo Odilon Albaret

Después de la muerte de Proust, Céleste y su esposo abrieron el Hotel Alsace Lorraine, en Rue des Canettes en París, que más tarde pasó a llamarse Hotel La Perle y que la pareja regentaba junto con su hija, Odile.

Odilon Albaret, murió en 1960, para cuyo momento la mayor parte de las celebridades que Céleste había conocido como joven, gracias a Proust, habían desaparecido. Sin embargo, la reputación de Proust perduró y durante la década de 1960 Céleste fue redescubierta por los miembros del establishment de las artes y la cultura francesa.

Otra personalidad que mostró gran interés en los recuerdos de Céleste  Albaret sobre sus años junto a Marcel Proust fue el coleccionista, filántropo y apasionado bibliófilo Jacques Guérin, considerado por los críticos “no sólo un coleccionista, sino un salvador de todo lo que se refiere a Proust”.

Gracias a los consejos de Jacques Guérin, a principios de la década de 1970, Céleste rompió su silencio de cincuenta años sobre su experiencia al lado de Marcel Proust. Después de observar que otros, menos escrupulosos que ella, habían hablado y escrito cosas sobre los asuntos personales de Proust que no siempre eran ciertas, revelo su experiencia junto al íconico escritor.  Decidió cumplir su último deber con el que siempre le había dicho “usted es quien cerrará mi ojos cuando muera”  y que con gran cariño se refería ella como  “mi querida Céleste”.

Céleste Albaret  posa al pie de la cama  de la habitacion de Marcel Proust reconstruida por   el coleccionsita Jacques Guérin en 1953. 



A raiz de eso, Céleste Albaret dictó setenta horas de material grabado al conocido biográfo, periodista y traductor Georges Belmont. El resultado  fue el libro Monsieur Proust: Souvenirs recueillis par Georges Belmont / Monsieur Proust: Recuerdos de Georges Belmont publicado en 1973. 

El libro de Belmont fue bien recibido por los críticos y también resonó más allá de la élite literaria. Fue traducido a varios idiomas incluyendo el inglés.

Céleste también accedio a vender a Jacques Guérin, para su colección de artículos de Proust, algunos obsequios personales que este le había regalado durante los largos años que estuvo a su servicio, y que se han convertido en los tesoros “proustianos”  más cotizados entre los fanáticos y coleccionistas franceses.

Puedes encontrar el libro Monsieur Proust en Amazon.

Céleste Albert fotografiada por Séamas McSwiney en 1981

Pocos años antes de su muerte, en homenaje a una mujer notable que participó íntimamente en un elemento central de la historia literaria de Francia, y que personalmente contribuyó de manera práctica a la creación y preservación de textos históricos,  Céleste Albaret fue condecorada con la Orden de Artes y Letras de Francia.  

Vivió los últimos años de su vida en una moderna casa al oeste de París, en Montfort l’Amaury, cerca de la residencia de Maurice Ravel, de la cual fue cuidadora durante muchos años. Murio a los 94 años el 25 de abril de 1984


La última foto de Marcel

Man Ray

 © Man Ray Trust ARS-ADAGP

En 1922, Man Ray (Emmanuel Radnitsky) apenas tenía un año viviendo en Montparnasse, París, uno de los barrios predilectos de los intelectuales de la época, cuando su amigo, el poeta, escritor y diseñador Jean Cocteau le pidió que fotografiara a su también buen amigo, el escritor Marcel Prouest, en su leche de muerte. 

Cocteau, quien aunque bastante menor, era un buen amigo de Marcel y ambos se habían educado en el aristocrático Lycée Condorcet en París, aunque en épocas diferentes. Conocido en los círculos artísticos bohemios como “el príncipe frívolo”, Cocteau pidió a su amigo, el ya famoso y vanguardista fotógrafo americano recien llegado a Paris, que tomara una fotografía póstuma a su amigo Marcel. 

Man Ray, que en ese momento tenía 32 años y que no conocía personalmente a Proust, a petición de su amigo, realizó la fotografía el 20 de noviembre de 1922, dos días después del fallecimiento del escritor.  La impresión fotográfica, que es una copia en gelatina de plata, tiene un tamaño de 15.1 × 19.8 cm y se encuentra en el J. Paul Getty Museum, en la ciudad de Los Angeles, USA.

Durante los siguientes 20 años en Montparnasse, Man Ray se convirtió en un destacado fotógrafo y retratista. Importantes personalidades del mundo intelectual y social, como James Joyce, Gertrude Stein, Jean Cocteau, Bridget Bate Tichenor  y Antonin Artaud, posaron para su cámara.


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Escritores que amaron el café